El lapislázuli es una piedra viva, un regalo de las montañas. Aprende cómo proteger su brillo para las generaciones venideras.
Una pieza de Aura & Kilat es más que una compra; es un legado. Debido a que el lapislázuli es una piedra porosa (5,5 en la escala de Mohs), requiere un trato delicado y un cuidado especial.
- Limpieza con delicadeza: Nunca utilice limpiadores ultrasónicos ni productos químicos agresivos. Simplemente use un paño suave y húmedo con agua tibia. Séquelo inmediatamente con un paño de microfibra sin pelusa para evitar que la humedad opaque su brillo natural.
- Regla de oro: El oro de 18 quilates es duradero, pero puede rayarse. Guarda tus piezas en su caja original de nogal o en una bolsita forrada de seda, lejos de otras joyas que puedan causar fricción.
- Belleza sin químicos: Aplícate siempre perfumes, lacas y lociones antes de ponerte las joyas. Los químicos son el enemigo silencioso del brillo azul intenso del lapislázuli.